Martín Rejtman sobre Norberto apenas tarde

" Cuando se estrenó Norberto apenas tarde en Buenos Aires Daniel me escribió y me dijo que varias personas le habían comentado que la película tenía algo de Los guantes mágicos. El no veía esa relación, pero de todos modos le parecía una buena excusa para invitarme. No pude ir a ese estreno, pero tiempo más tarde, cuando finalmente la vi, más que en Los guantes mágicos pensé en otra película que hice después, Entrenamiento elemental para actores. La relación era mucho más literal, claro. Reconozco en Norberto apenas tarde un tono familiar al de mis películas, la construcción de un mundo como el de todos los días pero apenas desplazado.

A Daniel Hendler lo conozco muy poco. Debemos haber conversado tres o cuatro veces, no más, pero compartimos el día de cumpleaños, 3 de enero, y los años que nos acordamos nos felicitamos por mail. Hubo un año en el que me enteré que Daniel hizo un saludo vía twitter a todos los que cumplíamos ese día. Este año innové y le mandé un mensaje por facebook, pero no me respondió. Es un día extraño para cumplir años, no es la tragedia del 31 de diciembre o del 1 de enero, tampoco es Reyes. Es una fecha intermedia, no hay nadie en la ciudad, ni en Buenos Aires ni en Montevideo, nadie tiene ganas de festejar, todo está detenido en una especie de limbo. ¿Norberto apenas tarde podría ser el equivalente cinematográfico del tono de  ese día? Para empezar una conversación entre Hendler y yo, me imagino que habría que partir de esa coincidencia, que nacimos el mismo día, aunque de años diferentes, y que ese día es un 3 de enero. "

MARTÍN REJTMAN PROGRAMA NORBERTO APENAS TARDE
CHARLA

Moderador

-Bueno, la idea era invitar a subir al escenario a Daniel Hendler y Martín Rejtman, ya subieron, un aplauso. Ahora van a conversar entre ellos y después hay una instancia de preguntas.


Daniel Hendler

– Querés que te pregunte yo primero?


Martín Rejtman

– Como quieras. Yo podría decir que he sido el responsable de que hayamos visto esta película hoy, quería felicitarte, porque hacía mucho que no la veía y me encantó volver a verla, y me encantó la película nuevamente, a veces las películas cuando uno las vuelve a ver… las buenas películas ganan y las películas mas o menos es como que son decepcionantes, no? En este caso tengo la suerte de que la película  me encantó nuevamente así que bueno… felicitaciones.


Daniel Hendler

– Qué bueno, no? Primero que me encantó que esté la película acá en Plano Americano, que me parece un gran proyecto, y segundo que la elijas vos, doblemente honor porque como ya sabés, yo lo invité al estreno de “Norberto apenas tarde” en Buenos Aires porque tenía la ilusión de que le gustara, a mí me gustan sus películas y me dijeron una vez… alguien vio Norberto y  me dijo que tenía algo “Rechmaniano” lo que para mí fue un gran elogio, yo no lo puedo detectar pero bueno… gracias por elegirla.


Martín Rejtman

– Supongo que cuando se referían a eso eran cosas que tenían que ver con Los guantes mágicos, no?


Daniel Hendler

– Sí.


Martín Rejtman

– Bueno, obviamente el auto, el control remoto del auto, hay planos que son parecidos, hay dos o o tres planos que son parecidos, pero cuando uno está filmando un auto, una persona con un control remoto, como que no hay muchas maneras de filmarlas, o sea hay miles de maneras de filmarlas pero creo que vos elegís filmar la película desde un lugar bastante… digamos no estrafalario en ningún  momento sino como bastante normal y neutro sino similar a la manera en que encaro yo las escenas a veces, - no exactamente por supuesto – eso basícamente, que son algunos elementos similares, que la manera de filmarlos también en este caso similar, no hay tantas maneras de filmar algunas cosas….


Daniel Hendler

– Y vos porqué… aprovecho para preguntarte… porqué elegís esa forma de filmar, austera.


Martín Rejtman

- Yo? En principio porque  me gusta que lo que pasa delante de la cámara esté lo menos adornado posible, que sea eso y que lo que yo tenga que agregar sobre eso sea muy poco, lo menos posible. Entonces creo que es bastante natural que me ponga en un lugar un poco neutro y tratando de encontrar como la distancia que no me delate demasiado.


Daniel Hendler

– Hay algo de timidez también o no?


Martín Rejtman

– No sé si es timidez en ese caso, porque cuando uno filma una película me parece que la timidez queda enterrada inmediatamente. Hay un gesto de autoridad muy fuerte en hacer una película me parece.


Daniel Hendler

– Sí, no digo tanto timidez digamos como cineasta que no la tenés sino una timidez personal que es una forma como de mostrar las cosas poniéndote por detrás.


Martín Rejtman

– En todo caso más discreción, que timidez, diría yo, lo llamaría discreción, como no querer invadir demasiado, no meterme… no invadir la escena. Ya podemos empezar con las preguntas del público.


Daniel Hendler

– (risas)


Martín Rejtman

– Otro de los motivos además que la película me gusta mucho, otro de los motivos por los cuales pensé en elegirla, es que soy bastante fan de películas dirigidas por actores. Hay muchas películas dirigidas por actores que me gustan mucho, y me parece que me gustan porque no tienen como la pretensión  de ser grandes creaciones de entrada… después lo logran. Pero no desde la intención. A mi por ejemplo me gusta mucho la película que dirigió Denzel Washington, me gusta mucho la película que dirigó Tom Hanks, me gustan las primeras películas de Jodie Foster, como que en un momento me dí cuenta de eso y como que presto atención a cuando un actor empieza a dirigir y quería preguntarte porqué habías decidido cambiar de lado de la cámara.


Daniel Hendler

– En realidad cuando empecé a estudiar teatro hubo un interés en dirigir con el grupo de teatro que tenía, ya dirigía obras, y después tímidamente me empecé a acercar también a la dirección en cortos, algunos que hicimos con Pablo Stoll o Juan, Cote, en aquella época, de jovencitos, que ellos eran los estudiantes de cine y yo era estudiante de actuación pero yo también me nutría de las experiencias esas mientras dirigía teatro, o sea que en todo caso animarme a dirigir largometraje igual me llevó mucho tiempo porque fueron muchos años que era un guión que cobró diferentes formas, al principio era una película coral, después extraje a ese personaje, Norberto, hasta que me animé, pero me parece que está bueno eso que decís de las películas de actores, porque aunque yo me encargo de decir, no , yo era director desde el principio yo creo que es una película de actor, claramente, porque además habla mucho de cosas que tienen que ver con la actuación… recién hablábamos acá cuando vos me decías que – si me permitís contarlo a la gente – que te sentías como Norberto de tener que subir acá al escenario porque no eras actor, a lo que yo te respondí, que creo que los actores somos actores también para vencer nuestra pesadilla de salir a un escenario, que no es que nos es más fácil, pero convertimos esa pesadilla en nuestro objetivo de vida, no logramos vencerla pero en un momento empezamos a vivir de eso o esa adrenalina que provoca o no sé qué hace que ya nos quedemos ahí… y para mí la película es esa salida del escenario, es un poco metafórica, de una salida del escenario en la vida también, del personaje, y probablemente también se juegan cosas mías personales muy mezcladas, pero que tienen mucho que ver para mí con ser actor.


Martín Rejtman

– El protagonista está actuando constantemente, actúa desde el principio cuando niega cosas, no?


Daniel Hendler

– Sí, una conciencia digamos, claro, probablemente es como… un tipo que le señalan unos que tiene que ser más mentiroso y otros que tiene que ser menos mentiroso pero en todos los casos lo que salta a la vista es que él no tiene conciencia de sus posibilidades o sus hábitos de mentir y de mentirse a sí mismo y podría ser que la película como que si hay un crecimiento o un arco de cambio del personaje podría ser ese, como de apropiarse de sus herramientas para mentir, por lo tanto para ser probablemente un poquito más sincero, o intentar ir en ese camino, que yo, volviendo a autoreferenciar, para hacer entretenida esta cosa que digo creo que también en un momento que yo recuerdo haberme dicho no, yo quiero dejar de mentir, y ahí creo que empecé a hacer teatro. Yo era de chiquito muy mentiroso, y después empecé a sufrir con eso, y en un momento dije… empecé a controlar esa tendencia, cada vez que me encontraba exagerando algo… está mi hermano mayor por acá, el menor también que participa, Matías, pero el hermano mayor que puede dar fe de esto que estoy diciendo, creo, y en un momento inicia ese camino que bueno, voy a hacer algo con esto, me parece que ese entrenamiento en la mentira fue probablemente útil como arma….


Martín Rejtman

– Vos sabés que como la mayoría de las operas primas esa película tiene algo de autobiográfico, digamos…


Daniel Hendler

– Sí, sí. Está Fernando por acá que quiero pedir un aplauso para él, el actor que interpreta a Norberto…


Martín Rejtman

– Me gusta porque se convirtió en un nuevo estreno…


Daniel Hendler

– Sí,si… no, si querés podemos abrir esto a la charla – esto no quiere decir que después nosotros tengamos impedida la comunicación


Martín Rejtman

– El público puede hablar entre ellos…


Daniel Hendler

– No sé cómo es el sistema en realidad.


Martín Rejtman

– Supuestamente en un momento iban a subir las luces…


Daniel Hendler

– Bueno, si alguien tiene una pregunta…


Persona del público 1

– En qué la filmaron?


Daniel Hendler

– En Super 16, fue la última película filmada en Super 16, en la historia… podría ser. No, de hecho se siguen haciendo…

Martín Rejtman

– Y el guión de la película vos decís que lo estuviste trabajando mucho tiempo… cuánto tiempo?


Daniel Hendler

– En realidad, más o menos de seis a ocho años, lo que pasa es que justamente me dedicaba a la actuación y en los momentos que me quedaba sin trabajo escribía, una forma de no deprimirme y al  mismo tiempo dejar que la película madurara y que yo empezara a animarme y a tomármelo en serio. Pero te diría que la escritura concienzuda, “estoy escribiendo la película que voy a filmar”, fue un año más concentrado.


Martín Rejtman

– Y cómo lo escribiste? O sea, la historia, primero dijiste que era una película coral, en un principio escribiste con toda la historia en mente y la fuiste armando a medida que ibas desarollando las escenas, cómo fue el proceso de escritura?


Daniel Hendler

– En realidad al comienzo fue una película coral, que eran tres historias, se llamaba “La mudanza”, y eran tres historias que era la historia de Norberto, más o menos, como la vieron, la historia de los viejos, que también tenía una historia más o menos así, que se veían obligados a mudarse porque en realidad aparecían los hijos, veían como un problema esto de que suban las escaleras, el señor, y por otro lado la historia de un muchacho joven, que ese es como el que sería mi alter ego, que llegaba a Montevideo tras una ruptura amorosa. Eso claramente era la parte más escolar, aparecía por ahí, como la necesidad de esa historia romántica, meterla como para no animarme a contar ninguna, más bien. Y se cruzaban en esta mudanza, porque el  muchacho alquilaba la casa de los viejos a través de Norberto. Y en realidad, probablemente también después yo me empecé a acercar un poquito más a la edad de Norberto o a interesarme más en esa historia y bueno, desapareció el muchacho joven y los viejos pasaron a un segundo plano y la película se siguió llamando “La mudanza” hasta que ya era la mudanza de Norberto y después este título raro.


Martín Rejtman

– Alguna vez pensaste en actuar en la película?


Daniel Hendler

– No,no. A medida que Fernando iba creciendo, porque yo lo había conocido más joven, y los años que me llevó escribirla en un momento empezó a acercarse a la edad del personaje, y ahí como que me reuní con él dudoso, y le dije que tenía pensado un personaje pero le dije que era chico, porque no quería comprometerme hasta estar seguro pero me encantó… porque además como persona me parece una persona fantástica así que dije vale la pena recorrer con él el camino, pero no, actuar en esta no.


Martín Rejtman

– Y tenías pensado algunos actores mientras escribías, pensabas en actores o pensabas en los personajes y después en hacer un casting para encontrarlos…


Daniel Hendler

– No pensaba… hasta el año en que filmé la película alguna idea tenía pero no muchas, no.


Martín Rejtman

– EL casting fue fácil, difícil, largo? Sos muy exigente para eso?


Daniel Hendler

– Estuvo bueno porque como conozco muchos actores, yo tenía una lista de actores con los que quería trabajar entonces al principio fue poner toda la lista, y decir este seguro, este seguro, y después puse los actores, los personajes y empecé a unir y a hacer distintas combinaciones, y algunos me quedaron afuera, maestros con los que hubiera querido trabajar, o amigos, y de golpe algunos personajes que no podían ser cubiertos por amigos o maestros que quería llamar, o actores que admiraba, y en esos casos hice casting, que fue para el grupo de teatro, los muchachos, y para los veteranos. Y para Yuyo, el utilero que aparece al final en el teatro. Creo que no hubo más casting.


Martín Rejtman

– Vos hacías los casting, como te sentías haciendo casting….


Daniel Hendler

– Mal, mal. Participé en alguno pero Matías ayudó mucho, mi hermano menor que es el que hace el compañero de Norberto que toca la guitarra en la casa, hicimos ahí de una manera bastante informal, y es verdad que no me sentí muy cómodo cuando participé…


Martín Rejtman

– Te pregunté porque el casting es una experiencia supongo bastante difícil para un actor. La idea de concursar por un lugar en una película, en una obra de teatro, para hacer un personaje. Siempre lo vivo con  mucha… me resulta muy incómodo siempre, y pienso siempre en el actor y en lo difícil que justo haya un personaje para ese actor, no sé, como muy pocas probabilidades de que suceda.


Daniel Hendler

– Claro, porque además hay una realidad que es que la situación en la que se pone el actor al hacer un casting es un poco opuesta a la función que debe cumplir él como actor. Uno como actor tiene que ser ante todo generoso, ponerse detrás del personaje, y entregar algo sin esa especulación que se tiene en el casting de querer agradar, digamos la parte de querer agradar es la que probablemente nos lleva a ser actores, a los actores, una necesidad de ponele, por reducirlo, de ser queridos y aprobados, o puede haber otros casos, conozco a muchos a los que nos pasó eso… y eso mismo creo que es de lo que después tenemos que liberarnos para poder ser más o menos buenos, y es que son insoportables los actores que se les nota la necesidad de agradar y ser queridos en pantalla porque hay algo que pasa a las personas en la vida que no tienen el brillo en los ojitos, eso que nos pasa a los actores cuando estamos muy excitados de estar ante una cámara. Entonces esa lucha después por – se me ocurrió una metáfora que la voy a decir – que es la del cohete que necesita el propulsor y después lo larga, viste? Bueno, vamos a decir que esa parte sería como ese propulsor que después tenemos que largar si queremos proyectarnos en el espacio, entonces eso del casting, uno va a agradar, básicamente, a ser aprobado, y saca lo peor de uno como actor, generalmente, a mí me va muy mal, las pocas veces que hice casting me fue mal entonces yo cuando hago casting, cuando me toca de estar del lado del director, trato de ver más allá, pero igual es feo porque sé que probablemente  no es la situación justa para ver al actor, para conocerlo, entonces probablemente es tan importante lo que pasa en el casting como lo que pasa en la entrevista, en la charla, en lo que uno intuye, y a vos te pasará también, no? eso, de ver si vos podés trabajar con esa persona, pero fue fácil por eso, porque había acumulado muchos actores con los que quería trabajar…


Martín Rejtman

– Y en cuanto a cómo armaste tu equipo técnico, justo ayer fui al estreno de “Las toninas van al este” y miré los créditos finales y ahora miré los créditos finales de tu película y muchísimos nombres que se repiten, muchos…


Daniel Hendler

– Qué memoria tenés…


Martín Rejtman

– No, visual, las letras sí… me llamó un poco la atención y no  me llamó  la atención porque sé que el mundo del cine es chico, y que hay como un grupo de gente que hace películas hace un tiempo y que repite un poco los equipos… quería que me cuentes un poquito sobre eso.


Daniel Hendler

– Sí, ahí también hubo una cruza… cuando nos conocimos con Micaela, la productora de la película en realidad veníamos de ámbitos diferentes y hubo una cruza, aportes que cada uno trajo de sus grupos de amigos o conocidos del cine y sí, digamos que no es… se van sumando muchos nuevos que por ahí uno no conoce pero más o menos hay un grupo de… al menos de acá… de estos grupos de amigos de estos dos orígenes. Y Micaela es la productora ejecutiva de “Las toninas van al este”, y se mezclan, lo que Control Z trajo, hay unas tradiciones cruzadas.


Martín Rejtman

– Hay mezcla de actores uruguayos y argentinos. Cómo fue esa… como encarás eso?


Daniel Hendler

– En el caso del personaje femenino, de Eugenia Berti que hace Silvia, la esposa de Norberto, por ahí fue el personaje que más me costó encontrar, pero también fue natural, en general con la lista de actores que quería trabajar había naturalmente una mezcla, y cuidar un poquito que no hayan términos que hagan saltar demasiado… por ahí un argentino ve esta película y es uruguaya, hay muchos términos que se usan acá, vos lo notarás, “chiquilines” entre tantos otros, pero por ahí la ves de pista acá puede parecer que es una película argentina porque por ejemplo se dice “mendigo” en vez de “bichicome” , por ejemplo, como se diría acá, pero que por ahí son términos neutros, que “chiquilines” por ahí es más fácil porque todo el mundo entiende qué es.


Martín Rejtman

– “Chiquilines” en Argentina no se diría nunca…


Daniel Hendler

– Claro… pero “bichicome” hubiera saltado… cuidé un poco que no se dijeran cosas que… igual ahora ya no se dice tanto “bichicome”,no?


Persona del público 2

– Dos preguntas: cuál fue la mayor dificultad en el rodaje, y cuál fue el momento que disfrutaste más?


Daniel Hendler

– La mayor dificultad… puedo elegir un momento que fue el último día de rodaje donde creo que pasaron las dos cosas al mismo tiempo, que fue un problema… yo estaba demasiado convencido de que yo merecía filmar en algunos lugares que me los debían prestar, por ejemplo en el teatro Stella D Italia, el teatro “La gaviota”, porque yo había estudiado ahí cuando era chico, porque la obra que se estaba haciendo era “La gaviota” que es el mismo nombre del teatro, y porque íbamos a filmar el teatro en Super 16, entonces tenía tal convicción que fui a decir “yo voy a filmar acá”, y me dijeron no, tenés que pagar no sé cuánto, no teníamos, y yo… tengo que filmarlo… y entonces en esa ceguera por ahí me mandé alguna cagada, como asegurar que no íbamos a usar nada del teatro, y el último día en la desesperación, en la falta de tiempo, usamos cosas del teatro, había alguien del teatro que apareció ahí a vigilar, yo lo noté, y entonces en código traté de avisarle al equipo y eso saltó por un handy, alguien dijo algo, se escuchó y se armó terrible lío, y al mismo tiempo, fue una “Norberteada” me mandé, con esas mentiras a medias, tratando de ser lo más ético que podía mientras trataba de llegar con los últimos planos, y al mismo tiempo fue muy mágico que el último plano de la película fue el plano de la muestra de teatro, que teníamos ocho minutos de rollo, nos quedaba en total de lo que habíamos calculado para la película, así que era una toma sola, como una muestra de teatro, los muchachos habían estudiado en los tiempos más o menos que se estudiaría para una muestra de teatro, o quizás un poco menos, entonces fue bueno, hagamos la toma como si fuera la muestra, o sea que había un nerviosismo parecido a lo que había en una muestra con público ahí, y la onda era que cuando se terminara, veíamos que se estaba por terminar el rollo para tener un momentito de aplauso, iniciamos el aplauso y en medio del aplauso fueron a buscar a Fernando que no estaba avisado de que iba a haber aplauso y se termina el rollo, cuando hace “así” el Super 16 con el momento en el que traen a Fernando al frente del saludo y eso aunque no sale en la película yo lo viví ahí y después lo ví revelado y me provocó gran emoción.


Martín Rejtman

– El final fue siempre así? Estuvo escrito así, tal cual? Pregunto porque me parece un muy buen final. Y los finales me parecen super difíciles, en películas como esta, sobre todo.


Daniel Hendler

- No, no. El final, la imagen de él ahí con la sillita en el apartamento surgió ahí… había, no me acuerdo que era exactamente lo que pasaba en el apartamento pero había una escena previa donde se veía a Norberto con el utilero del teatro, el que le dice “quién es la estrella” que estaban como organizando una mudanza en la nueva camioneta… era una escena explicativa, para mí  necesaria, pero  me dolía verla después…


Martín Rejtman

– Necesaria?


Daniel Hendler

– Para mí era necesaria como información…


Martín Rejtman

– Pero están los mensajes del contestador…


Daniel Hendler

– Exacto, pero por ahí yo a veces veo películas y me pierdo, de alguna información, entonces me parecía injusto dar esa información tan… entre el cartel de la mudanza, la gaviota que se ve de lejos, uno puede entender algo de eso, el mensaje del contestador, y finalmente me animé a sacarla que estuvo bueno, pero me costó un poquito.


Martín Rejtman

– O sea que se filmó esa escena.


Daniel Hendler

– Claro, se filmó y era esa y después había algo más que yo no me acuerdo, no sé si alguien se acuerda, pero lo de la silla surgió ahí. Vos has cambiado muchos finales?


Martín Rejtman

– No, nunca.


Daniel Hendler

– Nada.


Martín Rejtman

– No. (risas) Los pienso mucho y… no. Generalmente son bastante… sí como que para mí el momento de encontrar un final en la escritura es como muy revelador, le doy mucha importancia, entonces por lo general nunca…


Daniel Hendler

– De hecho sos bastante estricto con el guión escrito.


Martín Rejtman

– Sí, siempre si. Igual cambio cosas después en en el montaje y no mucho pero en la última película también, mucho más que en otras, dí vueltas escenas, las puse en distintos lugares, eliminé algunas, etcétera, pero porque es una  película mucho más disgresiva que las otras, de muchas más historias, entonces me permitió jugar un poco más, sino estoy un poco atado.


Persona del público 3

– Buenas noches, primero de todo Daniel saludarte, agradecerte que estés acá, para los que admiramos tu trabajo es una emoción de verdad tenerte acá, hemos visto tus películas, no solo esta, de verdad, gracias, no solo por esta película sino por las otras, por las que actuaste, es lindo… uno poder confiar en los actores, también, y que aparezca una película de Daniel Hendler y uno diga algo bueno tiene, va a estar buena…

DH – No me digas eso porque me matás, porque cada tanto uno se manda alguna cagada y es bueno hacerlo a ciegas, sin esta conciencia, pero gracias, gracias…


Persona del público 3

– Bueno, y con respecto a esta película me gustó mucho, preguntarte o comentarte los dos personajes Javier y Rafa, que son como dos referentes, o como dos mayores que… uno como que lo oprime, o él le tiene un poco de miedo, y otro que lo invita a expresarse, no? Si lo viste un poco así, si vos tuviste en tu vida algún caso similar de estos dos referentes…


Daniel Hendler

- Está buenísimo porque si hay algo así como del angelito y el diablito de Norberto en esos dos personajes, que además son Suárez y Troncoso, que además admiro mucho, que en la adolescencia los disfrutaba mucho como dúo, y están ahí haciendo… no se cruzan en la película pero cumplen esos roles que me encanta que sean ellos y… probablemente sí, digamos no sé si eso es tan auto biográfico pero sí puedo reconocer este diablito y el angelito, ese tironeo interno como contaba antes, por ejemplo que me sucede como actor también, y como referentes negativos y positivos en mi vida, no? pero sí, claramente uno le está diciendo a Norberto no importa si mentís o no, lo importante es que seas convincente y el otro le dice no, a mí, yo quiero que te pase algo, digamos son discursos antagónicos que también tiene que ver con esa búsqueda de Norberto por un lado ser efectivo, en lo que tiene que hacer, pero al mismo tiempo tener que ir ahí, a ver que le pasa porque si no conecta ya va a ser tarde. Pero sí, para mí son importantes, ese dúo.


Persona del público 3

– Yo no los ví como discursos antágonicos, sí como casi complementarios y no lo ví a Javier como al diablito ni nada, me parecía demasiado bueno para ser un diablo, como un jefe demasiado bueno a pesar de no pagarle , pero al mismo tiempo un jefe puede ser mucho peor que eso, quiero decir, y sinceramente lo ví como un espejo de las clases de actuación, lo ví a Norberto como alguien que miente y que por lo tanto su destino es la actuación, eso es lo que yo leí.


Daniel Hendler

– Exacto. No, nada que ver con aquello, era esto… (risas)…  no en realidad yo lo que sí creo es que cuando digo diablito o angelito la verdad es que sería injusto decir que el diablito era el de la inmobiliaria y el angelito el del profesor de teatro porque puede ser que se mezcle un poquito esto, pero lo que sí creo es que son dos direcciones opuestas quizás complementarias pero opuestas en cuanto a decir tenés que ir adentro a ver que pasa ahí, el profesor de teatro, y el otro tenés que preocuparte por el afuera… lo mismo le dice el otro igual también… me chupa un huevo tus procesos internos le dice…


Persona del público 3

-… puede ser un poco sicópatas , también, en esa cosa de ir adentro, y lo ví un poquito sicópata a…


Daniel Hendler

– Sí, y después le dice en un momento tu proceso interno me chupa tres huevos lo importante es que te pase algo. Claramente son dos que lo están tironeando, yo veo, para mí, el profesor de teatro mas allá de la parte chanta que tiene es alguien como que va a rascar algo y lo está tocando y lo está enfrentando, o sea temas… dice cosas que le resuenan desde el primer día que va a gritar solo hasta después cuando le dice vos hacé ejercicios, y todo lo que le dice es como que le resuena su situación personal a diferencia del otro que básicamente lo está todo el tiempo poniendo en una prueba imposible para Norberto, que lo está poniendo en un lugar en el que Norberto está obligado a mentir y no es efectivo en eso. Y a mí me genera obviamente una sensación más de contención la del profesor de teatro.


Persona del público 4

– Hola… yo quería preguntar en relación asi hubo escenas que quedaron por el camino, que decisión tuviste que tomar porque hay cosas que me parecen que debe haber sido difícil de mantener ese caso como de la relación entre Norberto y su pareja, como que empieza con un hielo y mantenerlo hasta cierto punto, hasta que explota todo me pareció como un arte, no? Poder mostrar esa progresión desde un momento que está todo podrido hasta el momento en el que explota.


Daniel Hendler

– Sí, en realidad hubo pocas cosas que quedaron afuera, que de hecho ahora no estoy recordando, pero del desarrollo de la relación, no, no quedó  nada afuera. Quedó más bien de los viejos cosas afuera. Gracias, sí, a mí también me gusta eso, como quedó.


Persona del público 4

– Los viejos de dónde salieron?


Daniel Hendler

– Los viejos eran … uno el abuelo de una compañera mía de la facultad de arquitectura que había conocido en algún momento cuando había ido a estudiar a la casa de ella y me acordaba de él, y ella, de casting, que es amorosa y después ha colaborado en otras películas también.


Persona del público 4

– Fue fácil trabajar con ellos?


Daniel Hendler

– Con ella facilísimo porque además me ayudaba también, con él más difícil… el había sido actor de alguna compañía de joven, y eso era para mí un dato importante porque me gustaba él físicamente y algo de lo que él me transmitía y con eso que había sido actor era para mí como bueno, tenía esa idea en la cabeza, que él podía hacerlo… pero después resultó ser que el la teoría que tenía de actuar no tenía mucho que ver con eso, tenía como la intención de decir más textos importantes a nivel literario lo que le tocaba decir, y la verdad es que era un hombre mayor, entonces ella me ayudó…


Persona del público 4

– Ensayaste mucho con ellos?


Daniel Hendler

– No, no.


Persona del público 4

– Directamente fuiste a filmar?


Daniel Hendler

- Tuve algunos ensayos… en la casa de él con  ella pero como no era tan fácil me parecía que era mejor ir con él ahí… hay momentos por ahí donde suceden cosas que están… accidentes que fueron filmados y usados. Y después momentos también que tengo que decir que es muy lindo lo que él aportó porque cuando dice lo del ejercicio de subir las escaleras, al final cuando le dice a ella vamos… terminó entendiendo e improvisando…


Persona del público 4

- Hay un momento cuando él va a preguntar cuántos metros tiene que se ríe directamente…


Daniel Hendler

– Eso fue una trampa que le hicimos porque estaba muy lindo el plano, listo, entonces ahí la primer toma no le avisé y fue Fernando y le dijo eso y él se rió porque no entendía que tenía que hacer… y quedó…


Persona del público 4

- Y quedó bueno


Daniel Hendler

– Pero en otros casos al final te digo que a mí me parece que empezó a intuir algo y regaló por ejemplo ese momento del final que dice “vamos, vamos”, que le dice a ella que…


Persona del público 4

– Que la silla, que se la queden…


Daniel Hendler

– Sí, todo eso fue bastante… lo hablamos pero no lo leyó y quedó buenísimo.


Persona del público 4

– Y con los otros actores ensayaste mucho?


Daniel Hendler

– Y con Fernando sí, ensayé bastante y con la pareja sobre todo fueron con los que  más ensayé… ensayé puntualmente pero con los estudiantes de teatro no, porque con ellos también la idea fue hacer un proceso con Roberto Suárez, el profesor de teatro- y ellos un poquito parecido al proceso que se ve en la película entonces nos reunimos por primera vez con los estudiantes y Roberto en una primer clase que Roberto les daba y yo era como que hablaba con Roberto y Roberto hablaba con ellos y fue un poquito así el proceso, digamos como de yo con Roberto… incluso en un momento de tensión en la clase de teatro cuando dice la grosería esa de si están sintiendo en una zona del cuerpo determinada, eso tampoco estaban advertidos los alumnos y esa tensión que están tentados de la risa y él dice de qué se ríen?, fue algo que planificamos también y que era primera toma. Eso estaba escrito parecido y ahí lo terminamos de armar pero sin que supieran los muchachos… sí, eso estaba escrito pero el tema era que era solo una toma… de hecho los estudiantes no leyeron el guión, claro, - cuando digo los estudiantes son los actores que hacían de estudiantes – porque la idea era que no tuvieran un juicio sobre Norberto como el gracioso, o el que era más viejo que todos, o más patético, no quería que lo juzgaran desde ese lugar sino que se provocara una situación más parecida a la ambigüedad que se cuenta como que bueno, son compañeros, por ahí unos años más grande… es un poco más aparato…


Persona del público 4

– Y las escenas que ensayabas? Ensayabas las escenas escritas, improvisadas, cómo trabajás?


Daniel Hendler

– En general las escenas que ensayé más era tomar algunas escenas pero tratar de no usar el texto del guión sino un texto paralelo que incluso pudiera ser muy parecido pero solo por un tema de que los actores no fijen esos textos para dejarlos para último momento pero es como si ensayaras en un escenario parecido a un simulador donde se trabajan cosas pero guardar la escena un poquito para el final. Pero algunas probablemente sí, trabajamos con el guión, yo creo que era sobre todo elegir algunas escenas clave para a partir de ahí poder improvisar y trabajar los temas que teníamos que trabajar porque también hay algunas cosas que prefiero no ensayarlas para nada, pero depende mucho de los actores, de cada actor y por ahí hay actores que yo sé que es mejor que no ensayen nada y otros que en al menos algunos casos, por ejemplo esto… las escenas de pareja me parecía que era importante que además tengan entre ellos entendida una historia en común, o sea que sí hay que llegar a acuerdos y hay que entender bien de dónde vienen, el encuentro en cambio de Norberto con los alumnos es mejor que no haya una historia previa y poder ver ese encuentro real, no sé vos, como solés trabajar, ensayar…


Persona del público 4

– Sí, yo ensayo las escenas con los textos tal cual y más que nada los ensayos para mí es acompañar a los actores en el aprendizaje del texto, eso es como la base. Parto de ahí. Y después bueno, todo lo demás, pero bueno, como la base es completamente diferente en ese sentido.


Daniel Hendler

– No, está bueno porque igual en tus películas hay algo  que se ve, que por ahí – perdón si suena pretencioso, medio bresoniano, - en que el actor está enfrentándose a un texto que a veces es completamente propio y natural y a veces hay algo, como un cierto artificio, del encuentro de esos personajes que hace a la estética de la escena donde se vuelve también más interesante… no sé si eso para vos, en esa cosa de el valor que tiene el texto juega en eso el actor con conciencia o no.


Martín Rejtman

– No entiendo la pregunta, perdón.


Daniel Hendler

– La pregunta es si vos, esto que sucede para mí en tus películas es que los personajes parecen más como modelos desnudos ante un texto…


Martín Rejtman

– Sí, para mí, en realidad entendí ahora… hay algo que me pasa cuando escribo las escenas que las escribo ya pensándolas, dichas de determinada manera, con un ritmo determinado, con un tono determinado, con una velocidad determinada… y siento que la escena no funciona si todo eso no está, digamos, si cambia el ritmo, si cambia la entonación, si cambian las pausas entre un texto y otro, cambia la escena, y cuando la escribo la pienso de una manera y quiero que eso se vea reflejado en la pantalla de esa misma manera, entonces trabajo en función de eso, así como trabajo buscando las locaciones para que sean… poniendo los objetos que necesito, trabajo por sectores de la misma manera… es como la manera… orgánicamente fui como encontrando la manera de hacer películas.


Daniel Hendler

– Está bien, pero de alguna manera sí es el actor más tipo modelo – cuando digo modelo  no es modelo publicitario – sino el modelo en términos de un tipo vivo que va a relacionarse con un texto dicho de determinada manera.


Martín Rejtman

– Sí, puede ser yo como que los textos los pienso siempre en función de los personajes, no los pienso como textos, externos y después viene alguien y los dice, los pienso siempre en función de los personajes y de la escena digamos, pero todo como una cosa integral, no me imagino filmando una escena con actores improvisando por ejemplo, porque para mí el texto es fundamental, como que no podría desprenderme de eso.


Moderador

– Tenemos otras preguntas por acá


Persona del público 5

– Hola, buenas noches. El tema del humor está pensado? O sea, porque el humor tiene siempre una carga de ironía y termina como en una tragedia. Tiene como ese hilo a llevar el humor. Lo pensaste a la hora de escribir o ya te sale escribiendo así?


Daniel Hendler

– Bueno, una mezcla de esas dos cosas. En realidad es un… probablemente no alcanza a ser trágico pero entiendo que sí se vuelve del tono agridulce se vuelve al final un poquito más triste de lo… pero me parece que sí, el humor creo que sí, que es algo que está latente en la película y probablemente yendo un poco por debajo, a mí me interesaba por ejemplo volviendo ahora al tema de los actores no tuvieran tanta conciencia de la comedia y con Fernando además, es un comediante excepcional trabajamos desde otro lugar, había una tendencia natural de Fernando de ir a unas zonas más cómodas de comedia que tratamos de ir por el otro lado, de quitar toda conciencia del humor, más que de la comedia porque comedia es de todas  maneras. Pero del humor, no? de no empujarlo, en todo caso permitir que surja, y cuando surgió, yo siempre traté de ocultarlo de que no se note la risa, porque podía arruinarlo todo.


Persona del público 6

- Buenas noches. Un poco con esto que decías recién, si bien claramente la película es una película que tiene mucho humor, y que tiene un tono de comedia, me parece que por muchas estrategias narrativas si querés, por muchos guiños como los trabajos que hace Norberto, trabaja en una inmobiliaria donde va pasando de casa en casa, después en una empresa de mudanzas, antes en una compañía aérea, todo como referencias a no quedarse en ningún lado, como no estar bien en ningún lado. Lo mismo a nivel de los vínculos, con todos los personajes que él se vincula a mí la sensación que me dio al ver la película es que con ninguno profundiza demasiado digamos, ni siquiera con el teatro, que es como el espacio que supuestamente es como un salvataje para él, tampoco yo lo veo demasiado emocionado, ni con su mujer, ni con sus amigos, entonces hay como una especie de vacío existencial en Norberto, y la pregunta que te quería hacer es si vos quisiste trabajar eso y si lo pensás como un símbolo de época, si ahí había una apuesta a nivel de guión.


Daniel Hendler

– Sí, en realidad por ahí  no es algo que yo haya buscado tan conscientemente, esto que decís que creo que sí, es bastante así, pero sí me parece que en un momento tendí, porque lo fui entendiendo por partes, pero en un momento entendí que el camino de la película llevaba a Norberto probablemente a empezar a conectarse un poquito más con su deseo, que lo que estaba perdido en él era el deseo, que no sabía bien qué deseaba y que estaba todo el tiempo bordeando las situaciones en las que tenía que poner los dos pies y que el teatro sí, es verdad, que al principio es una excusa y yo creo que el pone demasiado en el teatro como un salvador, pero lo que finalmente el teatro sí le devuelve algo, y que probablemente haya después de esto algún reencuentro con seres queridos. También hay dos maneras de verlo, una  manera de verlo como desde un lugar más patológico, pensar que probablemente ese tipo no pueda cambiar demasiado que es la versión más triste, pero si vamos a una versión más de cuento con un giro final el giro podría estar hablando de que al final Norberto hace un contacto con su deseo y se anima a estar solo ahí en esa sillita y a decir bueno, acá estoy yo, como medio por primera vez. Pero en la vida no es tan fácil que te pasen las cosas así, obviamente, que uno descubra cosas, aprenda cosas, como en las películas.


Martín Rejtman

– Yo lo ví más como una fatalidad, terminar en ese departamento, que se había metido en una trampa y no podía salir y lo único que le quedaba era quedar ahí, ahora no se sabe si podía pagar el alquiler…


Daniel Hendler

– Es eso… (risas)


Martín Rejtman

– Está ahí metido en esa silla y bueno, empieza lo nuevo que no lo vemos…


Daniel Hendler

– Sí, no o sea, vamos a decir, para  mí hay algo que es como la malla de la estructura nos cuenta un cuentito donde al final yo creo que hay como una sensación de… “y finalmente él cambió el auto, se mudó a ese departamento” o sea resolvió la parte inmobiliaria entre el despido, bueno es medio complicado pero supuestamente lo que pasa es que él recibe plata de un despido con lo que va a devolver la seña y se va a quedar él en el departamento y gracias a eso le dan otros apartamentos para que siga alquilando. Pone en el emprendimiento de mudanzas, en el teatro no le fue tan mal en la muestra o sea que sigue en el curso…


Martín Rejtman

– Tu teoría es como que se ramifica, se multiplica…


Daniel Hendler

- No. Todos sabemos que es muy difícil y es muy probable que el tipo ahí, solo esté pasando por un período nuevo y tratando de… eso, de transitarlo como puede, porque en definitiva es un tipo que hace lo que puede. Yo  no sé si gana herramientas en el camino… pero  me parece que sí, que están las dos capas al mismo tiempo para mí, la capa que te decía más patológica donde sí, uno ve ahí un tipo en una silla dando vueltas y comiendo el mismo cereal y vos decís no cambió nada, pero un cuentito que nos estaría contando que hay ciertas cosas que se resolvieron… lo que a uno le pasa también cuando siente que algo pasó en su vida, no? esa duda de si en realidad no es lo mismo de siempre o si hay… es muy difícil de cambiar, supongo.


Persona del público 7

– Hola, yo te quería preguntar al respecto de la paleta que utilizaron o la graduación de color que utilizaron y con respecto a eso si la aproximación a eso es desde el momento que vos escribís o aparece mucho después en el proceso de la película.


Daniel Hendler

– No, mucho después, porque de hecho yo nunca tuve muy claro hasta que empezamos a reunirnos con el director de arte y el fotógrafo y a ver locaciones cuál iba a ser esa paleta y de hecho no estamos ante una película que haya una paleta que gobierne ciertas decisiones sino más bien que empieza a surgir una paleta y uno empieza a jugar con esa paleta pero de una manera a veces también libre porque bueno, porque no estamos tampoco en condiciones de que nos gobierne una paleta en una película como esta. Entonces por ahí uno empieza a intuír cosas que le empiezan a gustar, empiezan a aparecer los azules, los marrones, entonces naturalmente a todos nos empiezan a gustar, al vestuarista, al director de arte, al director de fotografía una tendencia de colores que empiezan a jugar entre sí, pero por ahí aparece otro, un momento que rompe, no, en el teatro lo  mismo, que no tiene nada que ver el negro ese de abajo y que está bueno porque también nos cuenta otra cosa que tampoco está tan controlada, por ahí es que apareció esa locación y no había necesidad de hacerle nada, de pintar las cosas…  viste? Y capaz después que la próxima locación o el próximo vestuario empieza a jugar con… es un proceso interactivo sin una paleta preestablecida.


Martín Rejtman

– Eso de la paleta de color muchas veces me suena como que conspira contra la película antes que… como que a veces la idea… “viste” la película, me parece un exceso a veces.


Daniel Hendler

– Sí, porque además es eso, si uno toma decisiones por paletas se va a perder de encontrarse con muchas cosas.


Martín Rejtman

– Y se convierte todo en una experiencia demasiado estética. Creo que la estética tendría que tener un poco más de libertad, estar cincuscripto a determinados colores, como que todo termina teniendo un tono, como una nota, buscando una nota determinada. Me parece como que me da la sensación de que las películas siempre ganan cuando tocan varias notas en ese sentido, colores no? Me parecen como que limitan al final.


Daniel Hendler

– Sí, también los colores que chillan a veces están buenos, mismo que la luz que a veces entre en cosas que quemen un poquito… por ahí aparecen relaciones de colores más fuertes que empiezan a jugar pero pretender controlarlo es…


Martín Rejtman

– Para mí condicionan mucho una película, como tener una paleta de colores muy clara… muy determinante. Que siempre como que la condicionan mucho. En algunas películas funcionan muy bien, películas de época, etcétera, pero yo por lo menos en lo personal jamás pienso en una paleta de colores, no…

DH – Porque yo además también creo que hay algo que debería pasarte como director, que si en un momento algo está fuera de una supuesta paleta que está apareciendo debería no gustarte aunque no sepas porqué, ahora si vos decís pará, que color es esto, y nuestra paleta? Entonces es que la paleta no importa.


Daniel Hendler

- Claro, pero ahí ya es como el trabajo, el tratamiento de la imagen y del color que me parece que en mi caso al menos es más del orden de lo intuitivo y en esta película  no hicimos casi… hicimos poquito color fue todo un proceso óptico, salvo un par de planos que hubo que digitalizar porque habían cosas que corregir, entonces era hecho de una manera muy artesanal. Pero ahora que tuve alguna experiencia de hacer color la verdad es que creo que ahí también el director de fotografía no solo porque sea su espacio, sino que hay veces que él entiende cosas que para mí son difíciles de entender y que o por ahí hay algo que no me gusta y no sé porqué y tratamos de dialogar y de entendernos en nuestros idiomas…


Martín Rejtman

– Trabajaste con un mismo director de fotografía en lo último que hiciste?


Daniel Hendler

- No.


Martín Rejtman

– Con quién trabajaste?


Daniel Hendler

– El director de fotografía de esta película es Arauco Hernández y el de la última es Lucio Bonelli. Ambos excelentes.


Moderador

- Tengo a Amaral acá.


Fernando Amaral (actor de Norberto apenas tarde)

- Me gustaría compartir dos cosas que vienen al caso, nada más que eso y porque tengo ganas de hablar…

La primera es que Daniel, trabajando con él, es exigente con el guión, o sea me parece que él tiene como con los actores una mini obsesión con su guión, si bien es cierto lo del trabajo paralelo en cuanto a que improvisamos, eso que había como un guión paralelo para los ensayos él era como bastante exigente. No te recordás así?


Daniel Hendler

– Puede ser, puede ser… (risas)


Fernando Amaral

– Yo sí te lo digo. Te lo recuerdo.


Martín Rejtman

– Exigente con el texto te referís.


Fernando Amaral

– Sí, con el texto, y salvo una escena, hay una escena que está totalmente improvisada en la toma que quedó finalmente porque no salía que es después del famoso grito de Norberto que sale en el Stella, en el teatro, que es con el encuentro en los pasillos que se encuentra con su amigo, y viene también Nelba, esa escena es finalmente totalmente armada por los actores, ahí lo boicoteamos, lo pudimos hacer finalmente…


Daniel Hendler

– No tengo ese recuerdo. Está bien, me habrán manipulado… (risas)


Fernando Amaral

– No, no salía y no sabíamos que pasaba y finalmente nos pusimos como medio de acuerdo con Manolo y dijimos….


Daniel Hendler

– Manolo es un boicoteador nato.


Fernando Amaral

– Y yo le seguí la cabeza y dijimos “vamos a boicotear” y salió y quedó finalmente la boicoteada, o sea que ahí le pegamos.


Daniel Hendler

– Pero hubo  más de una que terminó siendo resuelta de manera imprevista.


Fernando Amaral

– Esa es la que yo más me acuerdo que el guión fue como… había pasado algo en el decir, o cómo estaba escrito que no funcionaba, y nos estamos como peleando con el guión.


Daniel Hendler

– Sí que hay veces que queda más el guión…


Fernando Amaral

– Tengo testigos acá, pero  no voy a empezar (risas)… después la segunda cosa que sí, que si me gusta compartir como recuerdo como actor que me pareció re lindo cuando la ví en el estreno y lo volví a recordar y cada vez que lo veo… busqué el momento, es cuando Roberto Jones hace la devolución de lo que vio, Daniel a mí no me dijo nada, no me dijo como era el guión, no estaba escrito en el guión lo que decía Roberto Jones entonces Daniel vino y me dijo: vos lo que tenés que actuar, sentir, reaccionar en base a lo que el tipo te diga, vos escúchalo y nada… entonces yo no tenía la más pálida idea de lo que yo les iba a decir. Y me acuerdo que la primera toma que me parece que fue la que quedó, la primera, que fue así, como que a mí me pegó en el corazón, lo que él dice, porque él habla de la juventud, y la espontaneidad, y claro eran los últimos días del rodaje y yo ya tenía muy claro Norberto, todo lo que le pasaba, me acuerdo que me pegó fuerte, o sea y cuando lo veo, lo veo… me pasa de volver a recordar ese momento , yo sintiendo que me están diciendo que yo no encajaba ahí, lo que seguramente le pasó a Norberto por la cabeza… nada, recordar eso.


Daniel Hendler

– Gracias. Agradecerle a Martín haberla elegido, espero que no te hayas arrepentido con estas cosas que descubriste …


Martín Rejtman

– Feliz de haber visto de nuevo la película, de haber podido charlar con Daniel y de estar aquí


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