Celina Murga sobre Acné

Siempre me sentí cerca de “Acné”.  Celebro la empatía con la que se van develando los personajes y se muestra ese mundo, tan cotidiano como particular. Valoro la precisión de sus escenas, la sutil elegancia de sus encuadres. La distancia es justa: lo suficientemente lejos para observar, lo suficientemente cerca para no juzgar.

Hay decisiones de la puesta en escena que yo creo poder  intuir, será sin dudas un gran gusto desarrollar este diálogo con Federico Veiroj.

CELINA MURGA PROGRAMA ACNÉ
CHARLA

Voy a llamar al escenario a Celina Murga y Federico Veiroj, director de Acné.


Federico Veiroj

– Gracias.


Celina Murga

– Gracias a todos por estar nuevamente aquí, para mí un gusto plantear esta conversación con Cote, con quien nos conocemos hace ya unos años, es un poco raro el lugar de proponer las preguntas pero bueno, un poco respondiendo a la propuesta de Plano Americano respecto a esta idea de generar un diálogo entre directores, estuve reviendo Acné y justamente me parece interesante plantear algunas conexiones, cuestiones que a mí me resuenan y que encuentro en común quizás con algunas películas mías, y  bueno, un primer planteo de diálogo posible tiene que ver con esto, es una ópera prima, es tu primer película, una cosa que a mí me gusta mucho de tu película y en general de tus películas tiene que ver con cómo se cuentan los espacios, con una voluntad y una precisión respecto a cómo narrar, y en esta película yo encuentro que hay una decisión muy clara respecto de contar un lugar, y contar una época de alguna manera, no? y eso me remite mucho a mí, y a mi primer película, “Ana y los otros”. Quería preguntarte cómo fue ese trabajo de desarrollar esa idea.


Federico Veiroj

– Gracias, y también gracias a todos por estar acá, y a la organización de Plano Americano, buenísimo estar acá de vuelta, y bueno, con respecto a la pregunta esa, la película la filmamos hace nueve años, se estrenó en el 2008 acá en Montevideo, y afuera también de Uruguay, y… en concreto con el tema de los espacios, trabajamos con un storyboard, que es como con los dibujos de muchos de los planos, ya habiendo visto las locaciones que queríamos trabajar y que sabíamos que iban a ser… y ahí – que lo hice eso junto con Bárbara Alvarez que es la directora de fotografía y con Gonzalo Delgado que hizo la dirección de arte, porque yo no sé dibujar, y me gusta como dibuja Gonzalo, entonces yo iba diciéndole lo que quería, y con Bárbara íbamos componiendo y con Gonzalo también, y uno de los conceptos que manejamos era el tema del adentro y del afuera, y el  encierro, de cómo mostrar eso. Yo sentía que había algo que tenía que mostrarse que a veces en todo lo que le sucede al personaje quizás podía faltarle en un diálogo, él en un diálogo  nunca dice “ah, estoy un poquito como ahogado, como asfixiado del momento en el que vivo”, no, no es una película que pueda tener un diálogo así como más acostumbrado a los códigos de tele, entonces ese tipo de sensaciones que yo quería darlas, me parece que era importante darlas con los planos, como ejemplo pueden ser los planos más cerrados de él, incluso los planos más abiertos que siempre tienen un techo, incluso no ver mucho el cielo, básicamente. Hay pocos momentos en los que se ve el cielo, que tiene perspectiva, que tiene mucho campo… era más bien como una cosa chata, y de hecho hay muchos momentos como por ejemplo en algunas ventanas, en la ventana del colegio, por ejemplo, o lo que él ve en su ventana en un momento, de noche, siempre tiene edificios, siempre está como tapado, a mí me interesaba eso, de limitar la vista del personaje, pensar que lo que él ve tiene esa limitación – luego se me van a ir ocurriendo más planos, ustedes la acaban de ver – pero es por eso que al final de todo, aparte de que un beso que es lo que él quería conseguir, puede ser liberador, también yo sentía la necesidad de abrirlo…


Celina Murga

– El río, no?


Federico Veiroj

–sí, por eso son planos largos de tiempo, ese respiro también con el sonido de los autos, y ver como un poquito más abierto por primera vez en la película casi, el cielo, que se ve el mar naturalmente, se ve el cerro ahí, pero ver como el cielo, que el pibe se deja llevar un poco… me parecía que era importante para ese momento la diferencia a lo que habíamos venido viendo. Así y todo, son del tipo de decisión que uno tiene a la hora de construír una película que luego no es algo que quizás se haya visto, o demasiado, que capaz no es algo que tiene como un énfasis muy particular, digamos no es un encierro claustrofóbico, es como una sensación…


Celina Murga

– Sí, más un concepto en el que vos decidiste trabajar?


Federico Veiroj

– Sí.


Celina Murga

– Y bueno, respecto al final a mí me encanta que ese beso llegue, pero me encanta también que llegue de la mano de la persona más inesperada, no? como que hay algo de ese cierre que me parece que está muy bueno. Y también pensaba en relación a los espacios en la Montevideo de una época. O no? No hay algo de eso también?


Federico Veiroj

– Un poco sí, también lo que sucede es que Montevideo tiene como partes o depende como se filme, tiene partes que pueden estar parecidas a cómo eran en los ochentas. Mi adolescencia fue a finales de los ochentas, principio de los noventa, es una película digamos que algo en la onda principio de los noventa, quizás, por eso es que tampoco hay móviles, y computadora apenas hay en el trabajo de los padres, pero me parecía también que sin querer hacer un retrato de época por las propias locaciones y por hacia dónde íbamos a mirar con la cámara, iba a dar como una “no época actual” digamos, como de estos tiempos que pasaron hace poco, no tan invadido con lo que estamos acostumbrados a ver… sin embargo los autos son los autos de ahora, y demás… y también con el tema del vestuario, con el tema del peinado que era una decisión importante, jugamos a lo más clásico, a ropa y peinado que se llevan hoy y que se llevaban mucho antes del tiempo ese que inventamos de la película. Una cosa como más clásica. Y lo mismo lo de la música, esa música del final, que es una cosa re ochentera, la canción de Europe sí es una época, claramente no es antes de ese tiempo porque tiene esa referencia… pero sí que había esa idea de no hacerlo actual en el momento que lo filmamos, que ya la tecnología estaba como invadida en la vida de todos, también por un tema del tipo de personaje, llamémosle o timidez, o el tipo de retraimiento, o el tipo de carácter de ese personaje hoy en día con las redes sociales se hubiese manejado de una manera muy distinta a como se maneja ese personaje en ese tiempo, entonces para mi lo importante es quitarle esas herramientas de comunicación al personaje, sentía que su vida iba a ser distinta a lo que yo quería contar en esta película.


Celina Murga

– Sí, está bueno. Yo siempre digo que los celulares han traído muchos problemas para las películas porque hay algo de la intriga respecto de poder o no llamar a alguien, por ejemplo “Ana y los otros” es una película que con celulares hubiera sido un problema, digamos, si ella podía llamar …  no son muy cinematogáficos los celulares.

Otra cosa de la que me gustaría conversar es respecto de esta decisión de contar el mundo de la adolescencia, en este caso, si querés compartir porqué esa decisión, y con respecto al trabajo en sí, tanto desde búsqueda de los actores como del proceso de dirección.


Federico Veiroj

– Sí, lo de la adolescencia… como explicarlo? Sí, naturalmente me atrajo y me atrae como cualquier edad pero en particular me parecía que era lo que yo quería contar en la película, me parecía que tenía como cierta peculiaridad que se daba ahí en la adolescencia que me parecía atractiva de contar en cine. Básicamente es un poco eso de porqué lo elegí, que es una película, un guión que tiene relación conmigo, con mis hermanos, con primos, con amigos, es algo que en uno de los entornos en los que me he criado hay como identificación en muchos aspectos, y eso, a la edad que hice la película, después de haber conocido muchos grupos de gente, yo me había dado cuenta que fue una cosa como peculiar lo que me había tocado vivir o el tipo de cosas que me habían tocado de estar cerca, entonces más que una decisión de… “ah, esta película es de adolescentes” es como un tema de traer algo como con cierta particularidad que me parecía que era interesante de conocer básicamente, obviamente que hay mucha gente que le repele a algunos códigos, al igual de cuando uno puede ver una película de otro país que dice que raro que pase esto, o no lo sé, a veces tiene una pegada importante, como los códigos de las novelas turcas que claro, es la gracia de nuestros ojos a ver como miran eso, por un lado se puede ver como retrógrado, pero por otro lado están como en una tradición… pero a mi me parecía que estaba bueno como contar desde ese lugar , como dejarte llevar, construir una historia con esas cosas que yo conocía y que podía saber como atractivas y que le podían pasar a ese personaje o amigos o su alrededor y que la trama de la película podía tener que ver con eso, básicamente es decir, porque en concreto la trama de la película es más bien sencilla, claro que si uno dice en términos “la búsqueda del amor” es como más grande, más metafísica. El ambiente, y como se muestra, y que se muestra, y también el lugar del espectador de analizar también con la propia vivencia, creo que más allá de traer una película de adolescentes que tienen cierta vivencia hay algo en una identificación de que a mí me pasó, o que me pudo haber pasado, digo como espectador, o hay gente que no, que no le pasa, pero en todos los casos, todos fuimos adolescentes, o sea que hay algo que uno puede compartir, y no es una película de infancia, que uno a veces se olvida de la infancia, no, de la adolescencia normalmente nadie se olvida.


Celina Murga

– Hay gente que se olvida, yo creo que sí. Pero te entiendo perfecto, porque yo no me olvidé. Está bueno, es verdad que hay como emociones que perduran, no?


Federico Veiroj

– Sí, y no es como que buscaba la identificación de todo el mundo, no, poniéndome como en el lugar de contar algo y también obviamente uno cuando hace una película, nos pasa a todos, siempre está pensando cómo se va a ver, yo normalmente es algo que también suelo decir que yo me pongo mucho en el lugar de espectador, me exijo mucho también a la hora de dirigir, de intentar filmar o intentar mirar las cosas desde un punto, o desde un lugar que a mí  me atraiga, o que me imagino sentado en la sala y que me atraiga, y eso va también para el tema, para el punto de vista, desde dónde uno cuenta la historia y cómo.


Celina Murga

– Me quedé pensando un poco en esta cuestión que vos decías que es lo que cuenta la película, no, y a mí me gusta mucho… hay como líneas dramáticas, que yo siento que no están evidenciadas, o que no están contadas con un énfasis si, es así, tremendo, muy contundentes y como muy subterráneamente como que van tiñendo y carcomiendo, por ejemplo el tema del divorcio de los padres, para mi todas las escenas que dan pequeñas informaciones respecto de eso son de una contundencia muy sutil, parece que “no pasara nada”, pero en realidad casi que diría bueno, la película habla de eso. Del momento en el que una familia se… iba a decir se desintegra, esa no se desintegra, simplemente cambia de forma, pero obviamente contado desde el punto de vista de este personaje, otras cuestiones que también le van pasando, me gusta mucho como usás el fuera de campo, muchas cosas importantes se dicen en fuera de campo, con lo cual parecieran pasar más desapercibidas pero en realidad están presentes, la escena del video, del Bar Mitzva, como lo que se ve en el televisor y lo que se ve en la casa, me parecen como bellísimas y a la vez con muchas capas, no?


Federico Veiroj

– Sí, sí. Es un tema re importante y como a el le pega digamos, y ahí también quizás la incomunicación que puede tener con sus amigos, o con sus hermanos, o mismo con sus padres, y esa cosa así como de fuera, que las cosas importantes se enteran un poco de fuera, para hablar un poquito de esa familia particular, y de un intento de que no pase nada, digamos, no entendiendo lo que eso significaba, por eso es que para mí, no sé, eso tiene como una afectación al personaje, es lo que a mí me interesaba no, como cargarlo, cargarlo, y encima eso, encima esa no comunicación con sus cercanos, es un poco eso, y con sus hermanos también me ha pasado, que quería contar eso, la escena en la que están comiendo con sus hermanos, y no es que yo quería hacer un retrato de la soledad, de un pibe en ese entorno, pero sí que mezclado con esto también se me viene a la cabeza que una de las cosas que a mí, si me preguntás de qué es la película, yo en el fondo capaz que lo que quería hacer era una especie de retrato de la depresión adolescente, o de ese adolescente, y eso como que me agarraba, naturalmente una depresión de quedarse en su casa, no hacer absolutamente nada, sino con la fuerza de seguir adelante… y creo yo que todos estos elementos sumado a su experiencia de vida, el no pasa nada, las cosas importantes se dicen así, también tiene que ver con su debut sexual, o con su primera experiencia íntima con una chica, que es como una especie como de trámite, de alguna manera como con su hermano que lo ayuda… y claro es como estar en un lugar no tan encajado o ir siguiendo las cosas de la manera que está establecido para esos códigos y cómo ir sobreviviendo a eso y sobreviviéndose a sí mismo también, y en ese sentido, la amistad con el amigo Andy, que es el que se va a Israel en ese momento, para mí era importante para eso, es decir no es que yo quería contar que hay gente a la que le va mal económicamente y se va a Israel, que es algo que sucede, sino a mi lo que me interesaba contar era que se queda sin ese amigo, que es al que recurría en esos momentos más sensibles y podía tener una complicidad muy particular.


Celina Murga

– Para mí eso está muy claro en el final. La escena donde él diciendo “hola” o sea que para Andy… bueno los finales siempre de alguna manera dan cuenta de la película, no? Bueno, y respecto del casting y del trabajo con los actores qué me podés contar?


Federico Veiroj

– Acá en la sala está el actor, Alejandro, ya no es más un adolescente, y para empezar… fue hermoso, el proceso de casting, de hacer una película, muchos de los que están acá también son directores, o tienen que ver con distintas fases del proceso de producción de una película pero es una fase de construcción que es hermosa, el casting lo comenzamos más o menos como siete u ocho meses antes de filmar, lo hicimos con Leticia Jorge que está aquí, que es parte de la organización del evento, que está ahí, hay distintas etapas de cuando uno escribe y la bajada a tierra de lo que va a ser. La primer bajada a tierra de lo que uno escribe quién lo va a representar, darle cara a las cosas, entonces hicimos el casting de todos los pibes, hicimos llamados grandes, en colegios privados, y en colegios judíos también, especialmente, yo quería que el pibe que lo encarnase tuviese alguna relación estética de vida similar a lo que yo quería, obviamente que el físico y la manera de hablar y de mirar tenía que ser muy importante pero es cierto que tenía ganas de que buscásemos como en un ambiente que yo… que hubiese cosas que yo no tuviese que explicar, me parece importante. Y básicamente los personajes importantes, los amigos por ejemplo, en el casting, nos pasó que hay muchos pibes que vinieron y que sabían que no podían ser el protagonista pero podían ser otras cosas, y los probamos. Andy era uno de ellos, que nos gustaba mucho, que no daba para Rafa pero sí para el amigo Laser, que en el momento que salió de la puerta nos miramos con Leticia y dijimos este es un Laser, cosas que van como surgiendo mientras vas viendo, entonces ahí la idea en el casting lo que intentamos es que los pibes con sus actitudes y sus caras y lo que traían ya empezasen como a alimentar los personajes que luego iban a encarnar, y nos pasó también con Alejandro Tocar que es el protagonista de la película que en el momento de hacer la película tenía quince, iba a actuar de trece, pero físicamente rendía bien, y vino con buena actitud, como todos los pibes, y fue enseguida que nos dimos cuenta de que era él.


Celina Murga

– Y él tenía experiencia en actuación?


Federico Veiroj

– No. No tenía experiencia. Pero creo que por su familia le gustaba ver películas, y tocaba la guitarra, quizás había hecho una obra de teatro en alguna institución social a la que iba, pero digamos que no tenía el oficio y aquí en Uruguay sucede a diferencia con Argentina que los adolescentes no tienen más experiencia que la que pueden hacer la obra del colegio, estudiar en una escuela de actuación cuando son adolescentes pero la experiencia en cine, en televisión o en teatro acá es muy limitada con lo que puede ser comparado en Argentina. Quizás cada vez más por la cantidad de películas que se van haciendo pero no hay gran producción, nosotros siempre a la hora de buscar adolescentes sabíamos que no íbamos a tener como muchos pibes con experiencia y tampoco era algo que buscásemos.


Celina Murga

– Por ejemplo con “Una semana solos” deliberadamente buscábamos chicos que no tuvieran experiencia, en realidad lo pregunto para entender un poco el proceso de trabajo, porque también hay otro… se encara diferente la dirección, no?


Federico Veiroj

– Sí, si era distinto y es cierto. La chica a la que besa el personaje, el beso final es una chica que en ese momento tenía dieciocho años y sí tenía experiencia, no me acuerdo si por una obra de teatro o porque iba a una escuela de teatro y ahora que pienso de todos los pibes era como la única que tenía un poquito más de calle en relación a cámaras o al ser visto, y yo me apoyé en ella, en esa escena que quería que se viviese con una sensación muy particular con el personaje  de Rafa B, y sí, que su experiencia ayudó digamos, como una soltura que la aprovechamos, pero en concreto, como sabía yo que iba a trabajar con pibes como sin experiencia, porque justamente no la había me agarré de eso, y unos años antes, como cuatro o tres años antes yo había hecho un corto que tenía una relación con esta película, que era un corto con un adolescente de trece años que se estaba preparando justamente para la Bar Mitzva, sería como un corto que narrativamente podría haber sido como justo anterior a la película, y era con pibes también , con adolescentes entonces yo ya había vivido esa sensación de hacerle casting a pibes y yo me llevaba muy bien porque me colgaba hablando y naturalmente los pibes que acceden a un casting abierto, son pibes que tienen como las ganas, entonces sin duda que nos aprovechamos de eso… y el trabajo fue ensayos colectivos con el grupo grande de los pibes, ensayos entre amigos, ensayos también con las chicas que hacen las chicas prostitutas, ensayos con los padres también, ensayos con todos, ensayos con él solo, y también trabajar con cosas que no tenían que ver con el guión, muchas veces los ensayos los hacíamos con textos que no eran de la película, que podrían haber sido, que en su momento eran, y a veces sí lo hacíamos con cosas de la película, pero sí, fue como muy dispar, con muchas cosas distintas y para mí era ensayar, justamente por la no experiencia del actor y porque tampoco quería que se note la típica timidez de cuando te enfrentás a una cámara, que por suerte Alejandro es un chico muy extrovertido y eso ayudaba un montón a dejarse llevar, y yo sabía que en la película tenía que mostrar desnudos, masturbándose, teniendo como una relación con una chica capaz que semi desnuda, besando, es decir como que un adolescente en la etapa que uno se empieza a mirar distinto… pero eso fue como… el día uno yo le dije a él: vos te animás a esto? – después de haber hablado con sus padres obviamente – y él dijo como riéndose un poquito sí claro, como jugado y para mí eso era importante, contaba con eso, era como un aliado siempre, pero con Alejandro tuvimos mucha suerte con él, no sentí como que le estaba pidiendo algo “ay dale dale hacé esto que va a quedar como re picante”, no, había que hacer tal cosa y él lo hacía… en ese sentido fue muy bueno. Y tuvimos actores también de Argentina, los padres son ambos argentinos, entonces vinieron un tiempo antes, y trabajamos escenas familiares con ellos, y fue divino, los ensayos porque eran con los distintos personajes y estuvo genial, la verdad es que estuvo bueno.


Celina Murga

– Otra pregunta que había pensado charlar que es un tema que a mí me interesa mucho que tiene que ver con la relación del trabajo con la puesta en escena en rodaje y el montaje, yo siento que es una película muy pensada para el montaje, como un montón de elementos y muchas formas de entrar o de salir de las escenas que me hablan que es una película muy pensada para el montaje, de alguna manera me hace acordar a Retjman en eso, como una precisión narrativa, una economía dentro del plano, y bueno, cuánto de lo que pensaste a la hora de filmar fue lo que finalmente sucedió en el montaje, o si hubo alguna situación, o alguna cuestión de estructura o de secuencias que de golpe fue distinto, o apareció después, como esa relación.


Federico Veiroj

– Al ser mi primera película ya había cosas que no tenía tanta conciencia, ahora no es que las tenga pero el hecho de haber hecho un poquito más me hace ver o pensar las cosas de otra manera. Pero digamos que en el momento de hacerla yo no estaba en es una película más como para resolver en el montaje, yo quería contar el cuento que lo tenía en el guión y había cosas que tenían que ir donde tenían que ir y luego al final filmamos una cantidad de cosas que creo que quedó como un veinte o veinticinco por ciento afuera, los extras del dvd acá de Montevideo hay un montón, como veinte minutos de extras de dvd, de escenas que me encantan, muchas de ellas, de hecho mi escena preferida no está en la película porque no había lugar digamos, entonces sí que el  montaje fue como fundamental, no como para quitar cosas, porque estábamos muy conectadas con cosas que realmente que era lo que interesaba contar e intentar no perder la tensión que es una película que tiene como melancolía, que deja pasar el tiempo en algunos momentos, introspectiva por un lado, íntima por un lado y también por otro lado mirando más de fuera al personaje, entonces con todos esos elementos que queríamos hay cosas que naturalmente tenían que quedarse fuera porque sino yo sentía también que la película… yo sentía que no tenía que ser como demasiado larga, sentir como el tiempo demasiado largo, más de lo que es digamos, y tenía miedo como que el tedio, que a veces ese personaje podía sufrir, sufran viendo la película, más allá de que haya gente que le pueda aburrir, si hubiéramos puesto todas las cosas que quedaron fuera hubieran quedado repetitivas si es que lo es, pensándolo hoy, sí que se hubiese quedado más en la película como ya montada que directamente no hubiese filmado pero en el momento de filmar yo sentía que era necesario todo, yo necesitaba filmar todo. Y también pasó una cosa, y es que… la película la filmamos más o menos en cinco semanas. Yo a la semana dos de estar filmando me pasó como que yo me estaba empezando a aburrir. Entonces, yo decía: estuve unos años para hacer la película, estoy acá en el equipo, dentro del equipo ene amigos, muchos amigos, estoy haciendo lo que quiero, filmando este guión que me encanta, todo me gusta, estoy pudiendo hacer todo, está bueno, hay momentos en que obviamente me divertía, dirigir una película era esto? Y eso, que yo ya había hecho un montón de cortos, lo que me pasó es que me estaba sintiendo como ejecutante de mi propio guión y haciéndolo bien, ah, estoy haciendo todo lo que tengo escrito, no? era un buen trabajo… entonces a la semana dos me dí cuenta de que yo me manejo mucho con las cosas que van pasando en el momento, como en la vida en general como una cosa más que sale de lo inmediato, y sí, más como con un azar de vida, entonces lo que hice fue, filmo el diálogo que preciso, los gestos, y tiro tomas o hago alguna cosa, voy improvisando un poco en base a lo que tengo ganas entonces ahí sentí que fui encontrando más la película, como dejándome llevar un poco más.


Celina Murga

– La película fue ganando de alguna manera?


Federico Veiroj

– No me acuerdo… no sé si ese veinte por ciento que quedó afuera es parte de esas dos semanas, porque tampoco sé contabilizarlo, de hecho el día uno de la película filmamos una escena muy importante y que tenía mucha actuación que es la escena del campamento con Laser, que fuman el cigarro, que para mí es una escena que tenía que ser super poética y que es una escena que le tengo especial cariño, y es lo que filmamos en el primer día. Entonces pasaban esas cosas también, que habían pasado escenas que me gustaban mucho, que sabía que iban a estar en la película y no sé bien cuánto quedó fuera, pero es algo más que nada de la sensación de lo que me estaba pasando, estaba quedando bueno todo, yo le daba corte, me gustaba, pero era como que estaba necesitando algo más, lo relacioné con la pregunta esta porque no sé, me surgió ahora, justamente por la espontaneidad…. Entonces empecé a probar más cosas, a dejarme llevar como de una manera distinta, en algún momento, tampoco haciendo super locuras, porque había un plan armado, el que teníamos pero digamos que internamente me dejé llevar, y también filmamos en digital, en HD, o sea que a nivel de material, y de dejar tomas y eso, me lo podía permitir, rodar en momentos, o planos o hacer travesuras cuando uno está filmando una película y tenés un equipo detrás y que a veces tiene que haber silencio, me permití filmar cosas sin que sea el momento de estar filmando oficialmente.


Celina Murga

– Bueno, hoy justo te contaba que ví “El apóstata”, tu última película, que me gustó muchísimo, y por ahí voy a hacer una pregunta que se sale un poco de “Acné” pero la verdad es que me parece que hay algo rico en esta situaciónes que tiene que ver con entender un poco aunque sea del proceso creativo de otra persona, porque cada uno tiene un proceso creativo distinto, a mí me atrae encontrar como esos hilos, más allá de que gran parte del proceso creativo es muy intuitivo y a veces uno ni lo puede poner en palabras, por lo menos a mí me pasa eso, pero te quería preguntar si vos encontrás como… a mí me pasa por ejemplo que quizás en el momento no me doy cuenta, pero de alguna manera cada película me tira como una línea hacia la otra, como si hubiera algo que quedó ahí y que después es germen de otra idea, o que me quedé con ganas de probar equis cosa, y después aparece, como que puedo encontrar aunque sea pinceladas o rastros de conexión, capaz me decís no, no tengo idea y está todo bien eh (risas), pero digamos si vos encontrás como algo de esas ideas o esos flashes de cosas que pueden haber conectado esta película con “La vida útil” o con “El apóstata”, o nada que ver, no sé…


Federico Veiroj

– Sí, yo creo que sí, no sé si tanto como a nivel de ganas después de haber hecho una u otra película pero sí que hay cosas que a veces me dan ganas como probar después de haber filmado, como terminado como una película. Yo por ejemplo después de hacer, para decirte una cosa importante para mí, después de hacer “Acné”, que hice lo que quise en todo momento y trabajé fantástico en todas las etapas y quedé y sigo contento con la película, me encanta, por más que hace tiempo que no la veo, la última etapa creativa, o que uno es más creativo, es la mezcla de sonido. Entonces lo que me pasó fue que digamos con diez días de mezcla de sonido de “Acné”, descubrí que era una de las cosas que más me gustaba de todo el proceso que es mezclar el sonido. Antes lo había hecho, en algún corto, pero era un día, y de favor, en un lugar… era distinto, y acá era una cosa… esto me inspira mucho, entonces creo, que más allá que la idea de “La vida útil” que es la siguiente película que hice traía guiones viejos e ideas viejas, yo estaba pensando mucho en cómo íbamos a trabajar el sonido, en el foley pensaba mucho, el foley para los que no están familiarizados, y la mezcla de sonido, el foley son como los ruidos – hay sonidistas acá, me van a decir – son como los efectos de sonido digamos, las ropas, los cigarros, el fuego, las cosas quedan registradas o hay que marcar, como los pasos y demás, eso es el foley que se mete en la mezcla de sonido, se les da los volúmenes, una densidad y las ubicaciones a los sonidos. Es espectacular trabajar una película de esa parte de la mezcla, estar ahí sentado, ya con el montaje, ya terminado digamos, y haciendo lo del sonido, entonces yo pensaba que… en ese momento pensaba quizás no tanto en el rodaje de Acné pero sí en la mezcla de sonido me empezó a germinar una manera de trabajar en sonido de lo que después iba a ser “La vida útil” que surgió de una manera azarosa porque mientras hacía entrevistas para el lanzamiento de la película es que conocí a Jorge Jelinek que es el que actúa en “La vida útil”, entonces mezcla esto de la mezcla de sonido, el foley con el personaje este de Jorge, que tenía ya una idea de que tenía relación  con el mundo de los archivos, de Cinemateca, yo también vengo de ese ambiente, hay… como que se conectaran las películas por eso… hay cosas como más azarosas y cosas que uno puede pensar, pero sí que yo me acuerdo de pensar mucho en el sonido, lo sigo pensando hasta ahora, a mí es algo que me inspira mucho al trabajar el sonido de una película, y también pensando en la mezcla de “La vida útil” , un par de años después de “Acné”, quizás también ahí estaba pensando en “El apóstata”, que es una película que también se gestó como mucho tiempo antes, tiene relación con una etapa de mi vida que yo viví en España, está filmada en España “El apóstata”, y la mezcla de sonido de “La vida útil” la hicimos en Madrid mismo, entonces pienso que sí, que puede haber una relación. Pero no es como que me quedé con ganas de trabajar… no es tan literal, es más azaroso. Y uno de los azares también es que en un momento de “La vida útil” hay un personaje que es el director de la Cinemateca, habla de la música de Prokofiev  que es la música que usamos para un momento “La batalla en el hielo” en “El apóstata” que es una música que es preciosa.


Celina Murga

– Para mí una de las cosas que más me gustó de “El apóstata”, no sé si da hablar mucho porque no se vio acá- pero lo quiero mencionar esto aunquesea tiene que ver con la música y con la voz en off, me parece como realmente una decisión narrativa y poética que lleva como la película a otro lugar, y el uso de la música es muy particular, porque salvo alguna situación, no tiene una funcionalidad dramática muy evidente, quizás en alguna escena sí, pero en general responde más como a…


Federico Veiroj

– Sí, está usada como en distintas cosas, como para enfatizar la fantasía y también para música más incidental…


Celina Murga

– Está clarísimo.



Persona del público 1

– Gracias. Bueno felicitaciones de nuevo, me encantó la película, me pareció una ternura y me compenetré del personaje, del momento, de ese momento temporario, pero hubo una cosa que me molestó que te quería preguntar: porqué los hiciste fumar tanto?


Federico Veiroj

– Ellos en realidad fuman también por un tema de la adolescencia, y por un tema de estar descubriendo cosas nuevas, descubriendo cosas de adulto, que en la adolescencia también se hace, ellos en un momento pueden tomar un poco de alcohol, en el rodaje lo que hicimos sabiendo que eran adolescentes, es que fumaron con cigarrillos de mentira, los que se pueden usar en teatro, que son unas hierbas que no tienen nicotina, no tienen nada malo, y que se venden en farmacias en otros países del mundo que por un amigo yo hice trámites para traer, porque los conocía entonces fumamos eso y había días de rodaje que había olor como a eso que era como un incienso, parecía asqueroso, era más rico el olor a cigarro, pero quería estar tranquilo que trabajábamos con los pibes, los padres me venían a visitar, firmaban la cesión de derechos, todo , era algo que yo quería acomodar, una cosa es que fumen en la pantalla y otra es hacer el daño real que no tenía ganas de ocasionarlo, o sea que estaba cubierto porque sabía que no íbamos a hacer ese daño, pero sí es un tema más como estético y de la rebeldía del adolescente y también porque me parecía atractiva, a mí me gusta mucho ver a adolescentes que empiezan como a fumar, empiezan a conocer sus gestos, es algo que visualmente me atrae mucho de verlo hoy en día también, si veo adolescentes en un murito fumando me puedo llegar a quedar mirando, porque me gusta, más allá de que me puede conectar conmigo, me gusta, y no estoy pensando “ah, la juventud…” y sí, yo que sé, está el cigarro, están pila de cosas y la gente quiere probar cosas, yo que sé, me gustaba más que nada como un tema estético y también en el caso del personaje de Rafael Bregman, el hecho de fumar, antes hablábamos de los momentos como íntimos que tiene el personaje, la película tiene momentos íntimos y como de mostrar como desde afuera más cosas de él, esa conjunción de cosas, creo que el fumar para el también tenía algo como de interior, como que era un pibe que empezaba a descubrir eso, al igual de lo que puede ser como jugar a la quiniela, como una actividad más propia, más un placer más personal.


Persona del público 2

- Hola, buenas noches. Siendo vos un director uruguayo y teniendo en cuenta el momento actual del cine uruguayo que es un poco pobre, tuvo como un “boom” y después tuvo poco apoyo y actualmente no está en su mejor momento que creés que podés hacer vos… es como con dos vías la pregunta: que creés que podés hacer vos como director uruguayo para impulsar un poco el cine nacional en general y que crees que se puede hacer en otro nivel en general por apoyar este arte.


Federico Veiroj

– Yo en cuanto a cantidad y calidad de películas creo que es una cosa como que en cualquier país del mundo siempre pasa que hay años mejores, peores, de cantidad, de calidad y demás, y yo no sé hacer la verdad una valoración de que ahora sea más pobre en cuanto a dinero para producir, sabemos que no es demasiado el dinero que hay acá en Uruguay pero más allá del dinero y que lo precisamos para producir y coproducir las películas, hay que salir a buscar dinero afuera y demás, que sería más cómodo si está acá, pero en concreto en cuanto a las temáticas, en cuanto a la necesidad y el hambre de hacer películas, yo creo que es riquísimo, lo que está pasando, a mí lo que me gustaría realmente es que haya todavía más gente que está empezando, recién egresada, o gente que incluso no estudió cine si tiene ganas que filme películas, que hoy es super más fácil que en la época que uno empezó, que el fílmico era mucho más caro, y era más complicado, hoy digamos que siento que puede llegar a ser más fácil. En concreto, como en esa primera valoración yo no lo veo como tanto así con esa dificultad porque yo tampoco siento que el hecho de que el público para Uruguay en las muchas últimas películas uruguayas que ha habido no hayan sido masivas me parece que es algo que pasa en muchos países y eso en concreto según mi visión no tiene que ver tanto con la calidad de las películas sino que tiene que ver con lo que la gente está acostumbrada a ver y también que es de alguna manera más cómodo  ir a ver lo que ve la mayoría de la gente, o a veces uno no está con tantas ganas de ir a ver algo que está filmado en el país, capaz que la gente tiene más ganas de ver algo que esté filmado en otro lado, no pensar esto puede haber sido una historia interesante acá en Uruguay, pero bueno, no la quiero ver…. Yo no sé bien. O sea que eso tiene que ver con el público, en ese sentido sí yo te podría decir que hace unos años, en concreto con “25 watts”, con “El baño del papa”, con “ Whisky”, con “El viaje hacia el mar” y con “En la puta vida”, películas que han tenido más público hay algunas que son mejores, o peores, todos los que estamos acá las valoraciones que puedan tener… y había más público también por la novedad de que eran uruguayas y también me parece que el público respondió a eso, independientemente de que muchas de esas películas son fantásticas, muchas de las películas que están apareciendo también en este tiempo a mí me parecen espectaculares, y normalmente yo… sí, que soy de acá, de Uruguay, y veo películas que se hacen acá, pero también veo de Argentina, de Brasil, de Chile, americanas, de Colombia, y mejicanas, y europeas, y asiáticas y veo de todos lados entonces como que mi visión también tiene que ver un poco con el total, entonces como que yo no estoy pensando solamente  en el cine uruguayo, estoy pensando en el cine como una herramienta expresiva, sea para contar una película más grande, más chica, más comercial, menos comercial, pero que salga del hambre, de las ganas de hacer películas, de las ganas de compartir algo, de contar una historia sea del modo que sea y filmado del modo que sea, y eso para mí es algo que ojalá siga habiendo porque pueden salir películas fascinantes, cuando eso no está, ahí es un problema, y creo que eso está en estos tiempos. Y desde mi lado, lo que yo siento que puedo hacer es venir a espacios como este, y hablar, y tener intercambio, a veces cuando me hacen notas de prensa también hablo, y aliento a la gente que tiene ganas de que haga las cosas y por lo pronto y lo más importante para mí es realmente el trabajo, la manera justamente de hacer que el cine en este país crezca, que haya más apoyo, que haya más gente que quiera hacer … digamos que mi objetivo no es que haya más gente, mi objetivo es las películas, concreto, pero yo siento que tengo que hacer mi trabajo, y que tengo que hacer las películas, eso es lo que me parece que me toca, al igual que para mí, Patti Smith que es una música increíble americana a mí me da igual si Patti Smith sale en un lugar y dice “los jóvenes de hoy tienen que empezar a tocar de esta manera o de otra”, no, yo quiero que esa señora al igual que mucha de la gente que hace películas, pinta, el trabajo de esa gente es hacer eso, después hay otra gente que se encarga de fomentar desde otros lados para que se hagan cosas y demás, y justamente la materia prima es lo que falta, es lo más difícil de las películas, y de la música, y del nutrirse y llegar como a sensibilizar a las personas con lo que uno hace, o sea que no lo estoy diciendo de un punto de vista egoísta para nada, al revés, haciendo mi trabajo yo siento que puedo llegar a un público, el minuto de película mío es un minuto de cada persona que lo ve, y eso es muy valioso. Entonces yo lo veo como de ese lado, y digamos que no tengo como un diagnóstico así como general de lo del cine, a mí me gustaría que hayan muchas más películas de mucha gente que tiene ganas de hacer películas que realmente tiene como ese deseo y que haya obviamente más dinero y más posibilidades.


Persona del público 3

– Disculpa pero voy a hablar en portugués. Felicitaciones por el proyecto, muy interesante, estoy sintiendo que estoy hablando con dios, porque en Brasil la gente no  tiene acceso al director, nunca hablé con un director en Brasil, felicitaciones por el proyecto, por el tema abordado, la pregunta … tu tenés un objetivo… si vos tuviste acné, o si entrevistaste a personas que tuvieron acné, porque usando un paralelo rápido, entra también en lo que es discriminación, la discriminación de la mirada, de mirar, así como varias otras discriminaciones que existen, el color de la piel, la religión, etcétera. Entrevistaste personas que tuvieron acné?


Federico Veiroj

- Primeramente me basé en mi experiencia personal, que he tenido, no un acné extremadamente severo pero sí que en la película ese remedio, esa pastilla que toma, que se llama Percutan, está inspirada en una pastilla que yo tomé que se llama Roacutan que ese acné que tenía que no era una cosa como extramadamente complicada, pero esa pastilla en un momento me hizo cambiar, entonces primeramente me basé en mi experiencia y en la sensibilidad que yo tenía en esos tiempos, y que tengo hasta el día de hoy, también digamos, con respecto al tema del acné, pero sí lo que hice también fue como un poquito de búsqueda, y antes yo estaba hablando del tema de la depresión adolescente y ahí cuando me puse a investigar, ví como que había casos de suicidios de adolescentes y había un caso famoso de alguien que estaba tomando ese medicamento y que se había suicidado en Inglaterra, en el noventa y pico, y cuando yo hice esa búsqueda me enteré que el prospecto de ese medicamento ponía que no tiene relación con la depresión que es algo como distinto a lo anímico. Hice una investigación más como a nivel de sensaciones pero primeramente, digamos que en un noventa por ciento me basé en mi propia experiencia.


Persona del público 4

–Hola, gracias, me impactó mucho el plano en el que están haciendo karate de fondo, en la escalera, y siento que hay como una… como que transcurre de otra manera el tiempo ahí, que cuajan muchas cosas, no sé si es mi impresión o es lo poderoso de lo que pasa en el fondo y… me podés contar más sobre eso?


Federico Veiroj

– Sí. Yo creo que hay capaz hay como a nivel de composición y también como a nivel de complicidad con el personaje que está mirando eso que a mí lo que me importaba como mostrar en ese plano era gente comprometida y seria y concentrada haciendo una cosa que parece violenta pero ta, no lo es en la realidad, y nuestro personaje viendo mientras hace tiempo después de haberse rateado a la piscina con su hermano, entonces me gustaba ver ese contraste porque me gustaba que nuestro personaje se vea reflejado en eso, de alguna manera había pibes de la edad de Rafa Bregman ahí, y Rafa Bregman como que estaba en otro mundo, algo así como para mostrar un mundo al que él ni accede ni va a acceder. Básicamente era como para eso, con ese sonido, con esos movimientos y con todo… sí.


Persona del público 5

– Buenas noches, ante todo, felicitaciones. Confieso que en el  principio, como todo adolescente que fui, me daban ganas de irme, entonces me preguntaba como hiciste para mantener esa tensión, y entonces en función de que la pudiste mantener y  que ya escuché como lo explicabas al principio, incluso cuando hablabas del montaje, de las escenas que no te entraron, y todo lo demás, y que tú lo ibas viviendo digamos como día a día, tú también estabas en tensión… la pregunta es cómo se hace para manejar a un grupo de jóvenes cuando tú aclarabas que el mayor, o la mayor tenía dieciocho años, esa es una pregunta, que me interesa que me contestes, cómo se hace para mantener el mismo grado de tensión que tu tenías y el que yo tengo como espectador.


Federico Veiroj

– No sé si entendí completamente la pregunta, pero como para mantener el trabajo, y con chicos de esa edad, o con adultos digamos, siempre lo que hay es una complicidad de fondo que uno está trabajando para una película como un objetivo que se comparte y eso es lo que mueve a todo…


Persona del público 5

– Tal vez yo no me expresé muy bien. En todo caso quería felicitarte mucho más, en el principio no sabía que iba a pasar eso, o sea en todo caso quería felicitarte mucho más porque yo nunca había visto una película de jóvenes. O sea todos jóvenes, si bien ví personas mayores, cómo pudiste interpretarlo? Tómalo entonces como una felicitación, y si no lo puedes explicar es tu alma y es tu esencia, no? O sea yo no podría, digo a veces hago cosas que intervengo con personajes, yo soy sonidista e iluminador, entonces cuando trabajo a veces tenemos que preformar las cosas, verdad? Y hay ensayos como el que tu tuviste, y me es muy difícil a veces trabajar, por ejemplo a veces trabajo en escenarios de carnaval y desde allí formamos algunas cosas que nos es muy difícil con los aprendices, o con la gente que no tiene la experiencia o no es profesional.


Federico Veiroj

– Muchas gracias, y lo que tengo para decirte es lo mismo que le dije recién, el objetivo común y trabajando y ensayando y tratando como adultos y como personas que entienden todo sea de la edad que sea quien tiene que hacer la escena, y trabajar, así que es eso lo que tengo para decir, muchas gracias.


Moderador

– Vamos a pasar a Celina, para una última pregunta…


Celina Murga

– Yo no sé si tengo una última pregunta. Ahí había una…


Persona del público 6

– Sí, buenas noches. Muy cortito y porque es un tema que queda ahí un poco en esta gran película … el tema del judaísmo, la cuestión de la aislación y porqué se eligió eso y no otra cosa, si te pudieras explayar  un poco, en ese tema.


Federico Veiroj

– No, gracias a usted. A mí me parecía que siempre cuando uno se plantea trabajar con un personaje es como ponerlo en un lugar particular, y en este caso si, una película que tenía relación con vivencias propias también de personas muy cercanas a mi entorno, un entorno judío, sentía que parte de la particularidad y parte de esa cosa que yo sentía que podía traer con determinado interés para contar, tenía también que ver con enmarcarlo en una tradición más que en una religión porque no es una película como que sea como de religión, creo que es una película que habla más de tradición, transmisión de determinados valores, quizás y que son como esos valores que el pibe está quizás como cuestionando. Pero era eso, interés de hablar de dentro en este caso, de algo que yo conocía y conozco y que me parecía atractivo a nivel cinematográfico y naturalmente, una vez que se habla de una comunidad en este caso en Montevideo, una comunidad pequeña, un grupo así como más cerrado, hay algo también como de ese encierro, de esa opresión que es vivir en un mundo más aislado de otras cosas que me interesaba mucho, es decir como que el personaje que estaba como adentro de ese entorno y tenía necesidad de salir, eso es un poco lo que decía con el tema de la arquitectura, y de los planos, de no tener como demasiada fuga, esto que pasa en la película, si uno lo quiere hacer como una traspolación en la realidad de nuestros tiempos acá en Uruguay, incluso en Argentina y en Brasil y otros países latinoamericanos creo que se juntan códigos que tienen que ver con algo judío por como se maneja capaz el machismo, la familia, hay determinadas cosas, como en la esencia del ambiente ese que me parece como muy propio de… para ese personaje ideales y como muy particulares y que es eso, que un pibe adolescente de otro colegio de otra zona de Montevideo no hubiese tenido como otra vivencia parecida a la de este pibe o sí de otro modo, no lo sé, pero yo la verdad es que tenía ganas de contar y de acotarme a contar de ese lugar también de alguna manera cerrándome a eso tratando de contar desde ese lugar más pequeño para hablar de otras cosas.


Celina Murga

– Yo quería decir algo breve, que en realidad no tenía una pregunta pero me quedé pensando en otra cosa, que tiene que ver con este planteo del cine uruguayo, que tiene que ver con agradecer y valorar el espacio de Plano Americano, me parece que este espacio es un espacio político, que tiene claramente una voluntad política de generar, esos espacios para un cine particular, para generar diversidad cultural y cinematográfica, y me parece que como cineastas y artistas latinoamericanos sí tenemos esa tarea por delante que tiene que ver con defender y generar esos espacios que no están naturalmente dados en ninguno de nuestros países, agradecerles y tu presencia también tiene que ver con eso , así que…


Federico Veiroj

– Muchas gracias.


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